lunes, 30 de enero de 2012

Política & Marketing Político 2.0


Wikipedia dice: "El marketing político es el conjunto de técnicas de investigación, planificación, gestión y comunicación que se utilizan en el diseño y ejecución de acciones estratégicas y tácticas a lo largo de una campaña política, sea ésta electoral o de difusión institucional.".
Este concepto no esta muy claro, por lo que primero explicamos el concepto de marketing.

Marketing es vender y ganar dinero y en realidad nació para eso, para vender productos o servicios, aunque al cabo de unos años se descubrió que lo que la gente compraba no eran cosas, sino lo que las cosas hacían por ellos.  Por lo que llegamos a la conclusión de que se venden (y se compran) expectativas de satisfacción. Si el producto o servicio sirve o si no sirve es algo que el comprador sabrá mucho después de haber pagado.

Ahora cuando nos referimos al marketing politico, la importancia del voto en un país está en la capacidad que tengamos de tomarnos el tiempo necesario para analizar propuestas y sobre todo, para ser críticos no solo de las propuestas, sino de la situación general que guarda el país y en base a esto, elegir al candidato o partido que más comulgue con nuestra forma de pensar.

Hoy en día nos encontramos en un momento privilegiado de la historia en el cual no solo hay un reconocimiento universal de los derechos tanto civiles como políticos para todo aquel que haya nacido en el país, sino también porque hoy más que nunca, el acceso a la información está, literalmente, a un click de distancia. La evolución tecnológica en materia de comunicación nos permite, a diferencia de hace 15 años, tener acceso prácticamente instantáneo a cualquier tipo de contenidos.

En este sentido, la mesa está puesta para quien tenga interés de aprovechar el poder que el voto le da para manifestarse a favor de una propuesta y tomar las mejores decisiones a la hora elegir a nuestros próximos representantes.

La importancia que Internet ha cobrado en la sociedad a nivel de sus procesos tanto sociales como políticos es abrumadora. Lo que hace un par de décadas parecía impensable, como organizar marchas, cambiar una propuesta de gobierno, definir el rumbo de una elección o simplemente congregar un grupo de personas a favor de una causa altruista era inimaginable. Las nuevas tecnologías han hecho de la velocidad de transmisión de información el mejor aliado para superar limitantes propias de la presencia física. Hoy día, es posible organizar eventos entre diversas personas sin tener que encontrarse físicamente en un lugar, circular datos de todo tipo sin salir de casa, o mejor aún, desde cualquier lugar que disponga una conexión a internet.

Estas nuevas características de la red pueden ser aprovechadas por la política, particularmente las campañas electorales para encontrar a los votantes y segmentar las propuestas acorde a su condición social, económica o geográfica. Hacer propaganda política hoy en día, ya no se trata de solo hacer mantas y colgarlas en alguna esquina transitada, o imprimir folletos y repartirlos en las salidas del transporte público, ni siquiera se trata de solo contratar spots de televisión en horas de máxima audiencia. Hoy en día, el reto es vincular y llegar a la mayor cantidad de personas a través no solo de los mensajes, sino de los medios adecuados.

En la actualidad, Twitter y Facebook pueden tener más impacto en los ciudadanos que cualquier spot televisivo de 30 segundos en horario estelar versus un video en YouTube que puede ser visto cuantas veces se desee y ser comentado por días y hasta semanas.

Por ello, estos son los nuevos retos de las campañas electorales :
  1. ¿Quiénes son los públicos objetivos?
  2. ¿Cómo llegar de la mejor manera a los múltiples tipos de votantes? 
  3. ¿Qué redes utilizo? 
  4. ¿Qué debo hacer para vincularlos a mi proyecto?
Muchos politicos ignoran como actuar antes estos nuevos retos, sobre todo como escoger las redes sociales, ya que no todas las redes sociales que hay son válidas para llegar a nuestro público objetivo. Una vez que ha sido determinado el objetivo que se persigue, deberemos estudiar en qué redes nos es más viable estar y en cuáles de ellas alcanzaremos al segmento que estamos buscando y con el que crearemos vínculos.

Dejamos algunas consideraciones a tomar en cuenta : 

Para escoger las Redes : 

Facebook. Está en continuo crecimiento. Es la más extendida a escala mundial. Permite la incorporación de widgets que pueden ser utilizados para redireccionar a la página oficial del partido. En la campaña de Obama se utilizó para indicar el estado de actualización de los miembros de MyBO y así atraer a nuevos usuarios. La edad media de los usuarios de Facebook va desde los 20 años en adelante y cada vez se están incorporando más personas provenientes de grupos como mayores de 35 años.
LinkedIn. Es una red de contactos profesionales. En este caso, el perfil del candidato no estará centrado en crear lazos de afinidad emocional con los usuarios, sino que el candidato responderá a las dudas de las PYMEs y profesionales que se encuentren en la red y pregunten a este cómo solucionaría un problema o qué puede hacer ese candidato por su empresa.
Twitter. Es una herramienta de microblogging cada vez más potente. Se basa en la premisa de transmitir ideas en tan sólo 140 caracteres y actualizar los estados frecuentemente. Puede ser muy útil para transmitir las ideas del partido, incluso su programa punto por punto de forma resumida y accesible para la comunidad, y que de este modo cada entrada o “tweet” generado pueda ser comentado por el resto de usuarios.

Para una correcta gestión : 

Crear compromiso y fidelidad

No importa cuántas personas sigan un perfil de Twitter, ni cuántos amigos se tenga en Facebook, sino la actividad de tus contactos y la implicación que tengan con el candidato y con el partido a la hora de dejar comentarios en otros muros y actualizar sus propios perfiles. Es por eso que se debe premiar e incentivar conductas activas dentro de la red social, y no el efecto pasivo que analiza la estructura desde fuera sin llegar a implicarse.

Respetar los códigos.


Cada red social tiene un público objetivo muy determinado, y por tanto, a la hora de elaborar una estrategia de marketing político se debe conocer el código de esa red. El mejor método es crearse un perfil, utilizarlo para observar y ver como interactúan unos contactos con otros, y finalmente dar el salto dando la sensación de que el candidato conoce perfectamente esa red social y el código de conducta de la misma.

Actualización constante.


Es fundamental que haya una actividad constante de los contenidos del perfil del candidato. Estos contenidos pueden ser gestionados por el personal de comunicación pero deben estar en continua actualización y deben interactuar con el resto de los contactos que tenga. Si no hay una interacción ni una comunicación bidireccional por parte del demandante y oferente, no hay ningún punto de encuentro y este punto es la comprensión. Para que las ideas sean comprendidas por los usuarios, los miembros del partido deben exponerlas y aclarar las dudas que surjan acerca de las mismas. Unas palabras en el muro de una persona, una atención mínima que se le preste al usuario puede ser decisiva a la hora del voto, y más cuando la ventaja competitiva de ambas marcas no está clara.

Publicar información propias y ajenas.


No sólo debe actualizarse el muro o el canal de Youtube con contenidos propios hechos por el partido o promovidos por el mismo, sino que debe publicar las actividades interesantes hechas por los miembros de la red, ya sean vídeos de los participantes, o canciones y cartas dedicadas al candidato. Se deben contar historias, tanto propias como ajenas. Se deben contar historias desde distintos puntos de vista, pero con un único objetivo.

Realizar búsquedas fuera las redes sociales e interactuar en foros.


Tan importante es lo que se diga de una marca tanto dentro de las redes sociales como en el entorno web. Debemos evitar adjetivos negativos que aparecen en buscadores sobre la marca. Se deben evitar corrientes de opinión potentes contra el partido y que estas aparezcan fácilmente en Google. Para ello se debe contar con creadores de corrientes de opinión o usuarios afines al partido en plataformas como los foros para que opinen a favor del partido o que critiquen un hilo de conversación que difame al partido.

Análisis


Las redes sociales permiten una fácil medición del éxito que esté teniendo la campaña, de si ha sido absorbida por el público objetivo y en último caso de modificar la campaña en caso de ir mal encaminada. Es en esta última parte donde las redes sociales pueden ayudar más al candidato.

En el caso de que no haya una gran colaboración por parte de los usuarios con el candidato se puede deducir que la marca no es bien acogida, y por tanto se puede modificar el discurso o hacer más accesible para que sí sea más acogida .

La presencia de un candidato en las redes sociales debe ser muy estudiada en base a los criterios anteriormente mencionados. A la hora de crear un perfil de candidato se debe cuidar desde la imagen de perfil que se coloca hasta la distribución de los contenidos o las redes que este tenga. Hay que cuidar también la imagen de sus diputados y ayudantes dentro del partido, y evitar todas aquellas personas que tengan una imagen muy negativa para el público. Todo ello depende del perfil de la red social de la que estemos hablando.

En conclusión , a la hora de definir objetivos dentro de la campaña política y que estos incluyan la presencia en redes sociales, su presencia en ellas debe ser cuidadosamente estudiada. Se debe conocer principalmente al público que se busca en dicha red social y crear una comunicación fluida y bilateral para crear interés y participación.