lunes, 3 de enero de 2011

¿Por qué fracasa un Web Site?

Son muchos los web sites que fracasan al momento de ser lanzados o con el paso del tiempo.  A partir de esto se pierde la fe en Internet y toda la estrategia digital se tira al tacho de basura.  Presentamos algunas consideraciones a tomar en cuenta al momento de la creación y administración de un web site:

Responsables. Al no tener un responsable directo, un “doliente” al interior de la compañía cliente, el web site bien armado, con bonito diseño y funcional (suponiendo que así sea) queda a la deriva, naufragando por la inmensidad de Internet, facturando 100 o 200 visitas mensuales hasta el punto de hundirse. Es en éste momento cuando se emiten juicios como “Internet no funciona”, “Internet no es para nosotros”, “Internet todavía no está preparado para…”.

Objetivos. “Creamos nuestro web site por estar a la moda” o “porque nuestra competencia lo tiene y debemos estar a la altura”, son frases que escuchamos frecuentemente quienes nos dedicamos a ésto. Tanto el diseño como el “lanzamiento online” de un proyecto web sin un objetivo claro se compara con lanzarse al mar sin brújula, sin un puerto dónde llegar. ¿Qué tipo de mediciones podemos hacer si no sabemos qué medir?

Producción de contenidos. El diseño es importante pero lo que busca el usuario son “contenidos” al igual que experiencias. La escasa actualización y producción de contenidos propios y útiles para el target  hacen que el usuario no encuentre motivos para volver.

Aislamiento. La no integración del web site en su estrategia de comunicación es la primera palada para cavar el hueco virtual. Cosas tan sencillas como la publicación del www en la papelería y piezas publicitarias son altamente útiles, siempre y cuando el link al que se dirije el visitante contenga “lo que espera encontrar” o “lo que se promete”. Si el cliente posee su propio nombre de dominio, ¿por qué se empeña en colocar en sus tarjetas de presentación el correo de Hotmail?

Diseño. Un diseño que no sea atractivo para los visitantes causará desánimo, repulsión, indiferencia, en fin, cualquier cosa menos atracción. Cuando hablamos de un “diseño atractivo” no nos refiero a aquel ultra-animado o super-visual, sino pensado para quién lo usará, atractivo para ese individuo. Es común que el empresario coordine con su agencia web el diseño de una herramienta construida en lo funcional y en lo visual acorde a sus gustos, a como él se sueña “la página de la empresa”. Si no se hace un trabajo de investigación previo, lo más probable es que la compañía no logre “enamorar” al visitante web.

Web marketing. No solo la creación y envío de boletines electrónicos es “web marketing” como piensan muchos empresarios o directores de mercadeo de pymes. El espectro, el campo de acción es infinitamente más amplio y es por ésto que una presencia efectiva en Internet requiere de una estrategia bien concebida.

Actualizaciones tecnológicas. Tanto las personas, organizaciones, como los “entes vivos online” como son los web sites, deben “moverse al ritmo del mundo”. En la década de los 90, el video y audio como herramientas de marketing online eran un bonito sueño que se veía no muy lejano pero tampoco cercano. Hoy, la integración de éstos recursos en la estrategia de comunicación online, no sólo es una realidad, sino una necesidad. Moverse al ritmo del mundo hace que los web sites no pierdan vigencia y ganen experiencia como entes vivos que son.

Impaciencia. Al no proyectar la presencia web a través de etapas se cometen errores que cuestan dinero,  tiempo y la pérdida de fé en un medio que bien usado genera grandes beneficios. Casos como el de clientes nuestros que presionaron las circunstancias en los años 90 montando tiendas virtuales, cuando el mercado no tenía la educación para realizar compras por Internet, muestran que del afán no queda sino el cansancio.


Tecnología. La calidad de los recursos tecnológicos que soportan la presencia web es absolutamente prioritaria. Abundan los casos de clientes que por ahorrarse algunos dolares en la factura de hosting, afectan la operatividad de correos electrónicos, aplicaciones instaladas y del mismo web site. Tanto el hosting profesional como un dominio propio son vitales y son parte de ese motor invisible que hace que todo opere correctamente.


La sumatoria de éstos aspectos, y seguramente otros que no hemos tocado, muestran señales a tener en cuenta en el momento de abordar el desarrollo de un proyecto web.